Dido

Amor, muerte y música. Anne Sophie von Otter está espléndida aunque quizás no sea todo lo ortodoxa que algunos quisieran, para lo cual ya está ahí Emma Kirkby.

               El texto de Nahum Tate dice:

Thy hand, Belinda, darkness shades me,

On thy bossom let me rest,

More I would but Death invades me;

Death is now a welcome guest.

When I am laid in earth,

May my wrongs create

No trouble in thy breast;

Remember me, but ah! Forget my fate.

               …ahí donde Virgilio dijo:

He vivido mi vida, el noble curso

que me abrió la Fortuna he recorrido,

y ahora mi jornada bajo tierra

emprendo, magna sombra. He levantado

una excelsa ciudad; sus regios muros,

los míos, vi surgir; vengué a mi esposo,

y castigué a mi hermano por su crimen;

feliz, oh sí, feliz en demasía

con sólo que a mis playas nunca hubiesen

abordado los dárdanos navíos…

…¡Moriré no vengada… mas quisiera

-murmulla- moriré! Que así me place,

aun así, descender hacia las sombras.

Desde alta mar la llama de mi pira

el Dárdano cruel lleve en los ojos,

y con ella el augurio de mi muerte…

               Durante años me ha fascinado la historia de Dido y esa última frase que pronuncia en la ópera de Purcell de 1689, acuérdate de mí pero olvida mi destino, tan alejada de la idea original que pretendía que Eneas no olvidara nunca. ¿A qué sa habrá debido ese cambio? ¿Qué actitud tendría una Dido contemporánea?

Cumplemés

          Tal día como hoy pero del mes de Marzo arrancó este blog así como ya contara en el post “Decadíes” cuando cumplió diez días. Con el presente no es que vaya a inaugurar una sección más, la muy vanidosa de los aniversarios y recordatorios de mí misma, pero sí quiero confesar que me ha dado tiempo a experimentar toda la desazón tan bien descrita en Cuaderno de clase y que, para curarme en salud voy a postear aquí un vídeo de Glenn Gould tocando fragmentos de la Partita nº2 de Bach en el estudio de su casa. En su día yo también toqué esa partita, con su endemoniada Courante, y la amé -aún la amo- sin reservas. Me ayudó -yo la servía- a acceder a piano superior y la estudié a fondo, mucho más allá de tocarla, durante unos felices tres años. Pero Gould es Gould y será siempre Gould, el inefable. Una lección de humildad…

Battle of Evermore – Led Zeppelin

Aquí va el regalo que alegra cualquier día del año. Supongo que a más de uno le gustará, sobre todo a aquellos que llegan a mi página atraídos por “La escalera del cielo” y se encuentran con un relato sobre el valle de Polaciones. ¡Menudo chasco! Ahora bien, sus deseos serán satisfechos pues le he añadido al cuento el santo y seña de Led Zeppelin. Que lo disfruten.

Battle of Evermore – Lyrics

Queen of Light took her bow and then she turned to go,

The Prince of Peace embraced the gloom and walked the night alone.

Oh, dance in the dark of night, sing to the morning light.

The dark Lord rides in force tonight and time will tell us all.

Oh, throw down your plow and hoe, rest not to lock your homes.

Side by side we wait the might of the darkest of them all.

I hear the horses’ thunder down in the valley below,

I’m waiting for the angels of Avalon, waiting for the eastern glow.

The apples of the valley hold the seeds of happiness,

The ground is rich from tender care, repay, do not forget, no, no.

Dance in the dark of night, sing to the morning light.

The apples turn to brown and black, the tyrant’s face is red.

Oh, the war is common cry, pick up your swords and fly.

The sky is filled with good and bad that mortals never know.

Oh, well, the night is long, the beads of time pass slow,

Tired eyes on the sunrise, waiting for the eastern glow.

The pain of war cannot exceed the woe of aftermath,

The drums will shake the castle walls, the ring wraiths ride in black. Ride on.

Sing as you raise your bow, shoot straighter than before.

No comfort has the fire at night that lights the face so cold.

Oh, dance in the dark of night, sing to the morning light.

The magic runes are writ in gold to bring the balance back. Bring it back.

At last the sun is shining, the clouds of blue roll by,

With flames from the dragon of darkness, the sunlight blinds his eyes.