Avatar: Cautos e incautos en el planeta Pandora

El que Pandora era un regalo envenenado era algo que ya sabían los antiguos griegos. Tras más de 2500 años de historia, parece que muchos lo hayan olvidado, a pesar de que la misma película advierte, entre otras cosas, de las dramáticas consecuencias de que un pueblo pierda su memoria colectiva, aquí simbolizada por el árbol de las almas. Pese a todo, acudimos en masa a ver Avatar, la Película -con mayúsculas por el grado de innovación técnica que porta consigo, por la cantidad de belleza, por la cantidad de veneno-, así como la primera humanidad -masculina, por supuesto- acudió en masa a recibir a Pandora, la primera mujer, regalo de los dioses y portadora de una caja maldita que contenía todos los males posibles para el hombre, todo lo que podía acarrearle la destrucción, y donde quedó guardado su único consuelo: la esperanza.
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