Dos poemas para Panta

Este silencio,
blanco, ilimitado,
este silencio
del mar tranquilo, inmóvil,
que de pronto
rompen los leves caracoles
por un impulso de la calma,
¿se extiende acaso
de la tarde a la noche, se remansa
tal vez por la arenilla
de fuego,
la infinita
playa desierta,
de manera
que no acaba,
quizás,
este silencio,
nunca?“Calma”, Eliseo Diego.

En el origen fue el silencio de las jaras encendidas, los pórticos de agua, y los racimos de dátiles amargos.
Aquel fue el único momento ciertamente memorable.
Y, si la nada crece sobre el brocal de espuma de la historia, cuando las llamas se concierten bajo las bóvedas de piedra, ¿de qué valdrá asomarse al corazón metálico del tiempo?
¿Cómo agarrarse el alma el día en que las ruecas enloquezcan?
Los espinos silvestres no podrán arañar la primera palabra, ni las lluvias podrán restañar las heridas que el vapor que se eleva del miedo depositó sobre el gesto.
Porque es aquí donde nacen las arenas movedizas del olvido.
Porque es aquí, en la acidez helada del beso originario de la mujer que tiene el vientre hinchado de tristeza, donde se incuba el pájaro invisible de la desolación.
Y, sin embargo, nadie bajará hasta las norias a beber agua amarga. Nadie recordará el primer grito.
Con la primera palabra nace el miedo y, con el miedo, se incendia la hojarasca del conocimiento y del olvido.
Pero no basta con doblar la cabeza como tiernos girasoles.
No es suficiente con esparcir las brasas de la última fogata.
La primera ley está escrita sobre la corteza de los abedules y existe una medida convenida de antemano por si el cansancio llega.
Qué importa, pues, que el paisaje se rompa antes de tiempo o que zarzales rojos obstruyan las salidas a los lados.
Llega un momento en que la duda no sirve de moneda.
Llega un momento en que el silencio más dulce y más helado se escurre como un gato por el angosto tragaluz del miedo.
Y, para esa hora de las nueces arrugadas y vacías, las señales grabadas en el barro ya habrán sido borradas.
No quedará por tanto ninguna perspectiva de retorno: pues los espesos bosques de cucañas no pueden ser talados en un día.

Poema 2 de “La lentitud de los bueyes”, Julio Llamazares.

¿Seguimos jugando, Panta?

8 pensamientos en “Dos poemas para Panta

  1. Bueno, como no tiene para editar el mensaje lo pongo acá, acabo de leer de que era el “juego”, de casualidad que encontré el mensaje…perdon…

  2. La verdad es que tenías razón, hubiera habido que dar alguna explicación a lo del juego. Se trata en realidad de un juego abierto, buscar poemas que giren en torno a un tema en particular, en este caso el silencio, hace algún tiempo, el amor y la muerte, e ir, al leerlos, deshojando la margarita -o pelando la cebolla- de la vida. Cualquiera podría aportar poemas, pero el caso es que sólo Panta lo hizo tiempo atrás, por lo que ahora me he dirigido esplícitamente a él. Pero tú también puedes participar.

  3. Buenisimo, pero no tengo muchos poemas, en realidad, no leo libros de poesias como para sacar una de cada tema, pero conozco algunas que lei y que me gustaron mucho, y otras que un profesor nos leia y nos las hacia copiar en una especie de cuaderno dedicado solamente a eso.
    No todas fueron de mi agrado, pero conocí algunas que me gustaron como:
    -Esta es mi casa, de Mario Benedetti
    -Odi et Amo, de Catulo (traducida y en latin)
    -La Calumnia, de Rubén Darío

    Y algunas que ya conocia, como mi favorita:
    -Piú avanti! de Almafuerte

    En fin, no conozco muchas, pero hay algunas que son realmente muy buenas.

  4. Hay una cosa formada confusamente,
    Nacida antes que el Cielo y la Tierra.
    Silenciosa y vacía
    Está sola y no cambia,
    gira y no se cansa.
    Es capaz de ser la madre del mundo.
    No conozco su nombre
    y por lo tanto le llamo ‘El camino’.
    Le doy el nombre improvisado de ‘Lo Grande’.
    Siendo grande se le puede describr también como retrocediendo,
    si retrocede se le puede describir como remoto
    si es remoto se le puede describir como retornando

    Lao – Tse, Tao Te-ching (tomado de una cita de Cosmos de Carl Sagan)

  5. Aunque no sea un poema, me ha traído a la cabeza unas palabras de Godbole, el personaje Brahman de la novela “A Passage to India” de E.M.Forster. Dice:
    “Good and evil are different things as their names imply. But, in my own humble opinion, they are both aspects of my Lord. He is present in the one, absent in the other, and the difference between presence and absence is great, as great as my feeble mind can grasp. Yet absence implies presence, absence is not non-existence, and we are therefore entitled to repeat ‘Come, come, come, come’.”
    Es una pena que en Occidente no estemos acostumbrados a considerar el Todo.

  6. Como -debido a recientes acontecimientos – me he quedado con remordimientos por no haber seguido esta cadena ahí va una continuación :

    PARA NADA

    Trabajé el aire
    se lo entregué al viento:
    voló, se deshizo,
    se volvió silencio.

    Por el ancho mar,
    por los altos cielos,
    trabajé la nada,
    realicé el esfuerzo,
    perforé la luz
    ahondé el misterio.

    Para nada, ahora,
    para nada, luego;
    humo son mis obras,
    cenizas mis hechos.

    …Y mi corazón
    que se queda en ellos.

    Más por aquí

    Saludos.

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